La Anunciación a María de Paul Claudel
Un llamado poético a la reconciliación
Ruth María Ramasco
Introducción
Queremos presentar hoy un breve análisis de la hermosa obra de teatro de Paul Claudel[1], La Anunciación a María[2]. Pero nuestro propósito no es la crítica literaria, puesto que no es esa nuestra competencia. Sólo quisiéramos exponer lo que hemos escuchado por medio de su voz, por la fuerza de ese implacable desatino que es la cordura que instauran los poetas. Hemos escuchado, como el inmenso bramido lejano de la creciente de un río, cuyas aguas voraces aún no vemos, hemos escuchado en Claudel el llamado imperioso de la Resurrección. Ese llamado ha tocado en nosotros ese áspero nudo donde se cruzan las vidas de varones y mujeres, en aquellos desacuerdos y distancias insondables que atraviesan nuestra historia actual.
Dicha aspereza nos interroga: ¿nos es posible, real y efectivamente posible, la proximidad, la tarea compartida, el desafío mutuo, el amor? Pues los cambios en nuestra vida han sido innumerables.