lunes, 2 de mayo de 2011

EN OCASIÓN DEL ATENTADO DEL ONCE DE SEPTIEMBRE


Una perspectiva antropológica sobre el terror
¾    En ocasión de los atentados del once de septiembre de dos mil uno ¾
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Ruth Ramasco de Monzón
San Miguel de Tucumán, 1 de octubre de 2001.


Una vez que hemos abordado la especificidad del fenómeno del terrorismo y la trama compleja de las relaciones internacionales a partir de los hechos ocurridos, ¿por qué tratar de comprenderlos desde otras perspectivas? La respuesta a esta pregunta es: porque estamos implicados en ellos. No sólo por las consecuencias en el orden mundial y, por ende, en nuestra pobre y vulnerable nación. No, estamos implicados en ellos porque los acontecimientos desencadenados a partir del once de septiembre espejan el rostro de nuestra humanidad. Las posibilidades de mi humanidad concreta, los límites y fracturas de mi rostro. Esto es lo que quiero destacar: cuando un hombre mata, cuando un hombre muere, todo ser humano percibe, en lo íntimo de su ser y si está dispuesto a aceptarlo, que es él quien podría ser una víctima, que es él también quien podría ser un asesino. La mirada del espectador se abre al latido acelerado del corazón del protagonista.